Me acuerdo de lo de Eloisa
El alquiler del piso de Eloisa todavia 17 años después me trae malos recuerdos. Lo que más me duele es que Eloisa presumiera de unos códigos éticos, que si creyese en ellos tan fervientemente , como yo creía en el catolicismo. Pues hubiese alquilado el piso de otra manera.
Duele ver como mi madre la defiende, a pesar de haberme dicho "su Amparo se va es que algo sucio ocurre y contigo va a ser más dura". Mi tío me pide encarecidamente no meterme con ella, a pesar de haberme dicho " si las amigas de Amparo ofrecen más dinero por el piso, que vosotros, rompe el trato y lo que se merece esa sinverguenza es que os vayais a otro piso". Repaso la historia. Si la repasare.
UN día me entero por la madre de pepe el valenciano, que Eloisa les ofrecio un piso, me dijo sillas en cada habitación, cerradura en cada puerta, os podeis ir sin dar explicaciones y son 45.000 pesetas al mes.
Pues mete a mi primo Juan Andres y dice. Un cuarto es más gasto y son 5.000 pesetas más al mes. Me prometio el mismo trato, que a mi prima Amparo y a ella le permitio meter a una quinta compañera subiendo solo 0 pesetas. A mi por un cuarto, que encima mete ella 5.000 pesetas más al mes y pense si cobra esto, que en mi opinión no tiene derecho. Otras cosas, que si tiene derecho con el argumento de no se acordo, que hara. Solo había una garantia de que Eloisa cumpliera su palabra. Un contrato por escrito. Cosa que retrasaba con pretextos como "Los contratos deben enseñarse un día antes de la entrega de las llaves" "Yo no soy Eloisa" y cuando me iba oí decir "que pesado". Ella que pide modales y principios no los tiene.
Creía que con pactar subidas con uno, los otros cuatro estaban comprometidos. Quiso cobrar el mes de septiembre, que tiene de malo, que me niegue. Además exactamente dije. Por 4 50.000 pesetas. Por 3 45.000 y en septiembre solo van a entrar 2 personas. Quería cobrar 50.000 pesetas, pues entraban 2, mas en el alquiler figuraban 4 personas. Pregunte por las promesas de julio. Me echa y cumple sillas en cada habitación y cerrradura en cada puerta. Eso se lo pregunte cuantas veces pude y solo recibía largas. No cumplió lo de irnos cuando quisieramos, pues cobraba los meses de dos en dos. Así cuando tuviesemos ganas de irnos, probablemete hubiesemos pagado el alquiler. Hubo otros motivos de queja esa sinverguenza pedía que Hacienda no se llevase los impuestos de la renta, me resisti y no solo por honradez. Temía las sanciones de Hacienda. Hoy un inquilino debe de retener una parte del alquiler con las sanciones sino se retiene y decir en la declaración de la renta cuanto paga, casero y domicilio.
